jueves, 3 de diciembre de 2020

 

BENDIGO EL REGALO DE AMANECER CADA DÍA



BENDIGO EL REGALO DE AMANECER CADA DÍA


Bendigo esta página en blanco que Dios me regala cada día, lo que ponga en ella es mi responsabilidad, siendo mi delicia o mi intento de éxito.

Bendigo cuando abro los ojos cada mañana y doy gracias por ello, los bendigo porque son las ventanas por las que veré lo que mi ser quiera representarme en este escenario de la vida.

Bendigo todos mis “de aquí para allá” afanada en las tareas que considero que son importantes en este día, las bendigo todas por insignificantes que sean.

Bendigo mi mente que unida a mi corazón sabrá guiarme por el camino más llano para no perderme en distracciones falsas y pensamientos vanos para que me ayuden a crear lo que es bueno para mi en este hermoso día.

Bendigo la conexión con mi guía interno para hacer que este día sea un paso más en mi evolución o en el recuerdo del ser que soy.

Bendigo también los errores que cometa en este día porque ellos me enseñaran humildad y a no creerme que soy mejor que nadie, sino un instrumento más del Universo, de la Vida, de Dios.

Bendigo mi capacidad de ser consciente pero a la vez alegre y resuelta para no caminar por la vida con miedos a no ser fiel a mi naturaleza divina, de lo contrario estaría malgastando mis energías.

Bendigo el hermoso regalo de la vida y las inmensas oportunidades que nos ofrece para ser lo que queramos ser y lo especial de ser fraccionado, conectando en la noche con lo que somos y olvidan-dolo a la mañana siguiente para “crear” a nuestro antojo con total libertad.

¡Namasté!!!

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