sábado, 28 de marzo de 2015

DESPERTANDO A TU CREADOR CONSCIENTE.....EL ACTO MAESTRO.....DAVID ENRIQUEZ






Despertando a tu Creador Consciente

NO SOY YO QUIEN OBRA,
SINO EL PADRE QUE HABITA EN MI”

      XIX EL ACTO MAESTRO

El acto maestro es trabajar de la mano de la Divinidad, es dejar que Dios se exprese en ti a través de expresar tu pasión y disfrute en lo que haces y al mismo tiempo ofrecerle tu experiencia y disfrute al TODO. El acto maestro es dejar expresar tu alegría, tu entusiasmo y tu grandeza en cada momento, en su nombre, dejando de darle importancia al resultado y centrarte en la experiencia de que él disfruta y se enriquece de esta experiencia.



El resultado entonces será una expresión del grado que dejaste que Dios se expresará a través de ti, es decir cuánta de su grandeza y de su poder dejaste que se expresará a través de ti.





DIOS EN TI NO PUEDE SER PEQUEÑO”

Yo soy muy limitado para atreverme a decir: “Yo Soy Dios” pero Dios si puede ser yo. Así que cuando afirmo: “Yo Soy Dios” lo que realmente estoy diciendo es que soy una entidad donde se puede expresar Dios con todo su poder y gloria. Una vez que nos sintonizamos con Dios, nuestra intención ya no es cambiar al mundo, sino sintonizar con él.
Si vivimos separados de la Divinidad, caminamos con dificultades por la vida víctimas de las circunstancias.
Cuando invitamos a Dios a participar y disfrutar de nuestra vida nos elevamos sobre la circunstancia y situaciones de la vida y comenzamos a atraer una vida de bienestar y realización.

MIENTRAS QUE LA COMPETENCIA ES EL
PRINCIPIO DE LA VIDA
LA CREATIVIDAD ES EL PRINCIPIO DE DIOS”


Nuestro verdadero destino es trascender nuestro ego e identificarnos nuevamente con Dios. La mayoría de la gente va por la vida como sonámbula respondiendo a lo que ocurre a su alrededor como un autómata. La gran mayoría nunca se han abierto a que la imaginación y fuerza de Dios trabaje en ellos. El envejecimiento que sufrimos día a día solo es el reflejo de la identificación de nuestra ALMA con el cuerpo y no con nuestra FUENTE/SER.

Cuando dejas que tu ALMA se una con el Creador entonces renaces cada día, mientras más vivimos cerca del Eterno nos llenamos más de vida. Sólo el ego envejece con el paso del tiempo, sólo el ego es el que muere.


DIOS EN TI NO PUEDE SER MENOS, SOLO PUEDE
SER GRANDEZA”

Somos el vehículo mediante el cual el pensamiento de Dios se puede manifestar aquí en la tierra. El quiere que seamos abundantes para que se pueda expresar mejor.
Si lo ves desde tu enfoque humano, te ves chiquito ante el universo pero si el UNIVERSO o DIOS están dentro de ti, cómo se ve tu poder, tu capacidad, tu dignidad, etc.
Así que conéctate a la FUENTE/DIOS, deja que entre en ti, se uno con ella y luego declara: “Soy capaz”, “Soy abundante”, “Soy seguro”, “Soy inteligente”, etc. Estás cualidades cuando las expresas desde Dios son ilimitadas.

ES DIOS EL QUE TRABAJA EN TI
PARA DESEAR Y PARA HACER”

El deseo que tienes de CREAR y MANIFESTAR, es el deseo que tienes que Dios se exprese a través de ti, es la chispa divina dentro de ti buscando expandirse y expresar más vida abundante. 

Tu trabajo consiste en dejar que el deseo de Dios se exprese a través de ti y pueda manifestarse, es reconocer que tú y el Padre son uno mismo

y que tus deseos complacen al Padre y que el PADRE actúa a través de ti, que no tiene destinado nada especifico para ti, no te pide nada, excepto lo que tu desees para él y que lo que pidas está bien para él. Una forma es ofreciendo cada acto y deseo que tienes, haciéndolo uno con él, que tu deseo y su deseo sean uno mismo, esto se logra visualizando que tu deseo es su deseo y que tu disfrute es su disfrute. Es invitarlo a participar en cada acto de tu vida.
La función del TENER no es poseer o acumular, su función es ganar experiencia. Así que deja que llegue la abundancia del UNIVERSO hacia ti pero no para poseer las cosas, sino sólo para tener las experiencias que quieres y que la Divinidad pueda vivir y expresarse a través de ti.
David Enriquez




Mi tema favorito; "el Padre" y el profundo deseo de dejar que Él sea en mi, en todos los corazones humanos, mi gran sueño.
María.










sábado, 21 de marzo de 2015

EL AMOR COMO ADICCIÓN. ....DESPIERTA.... ANTHONY DE MELLO.



EL AMOR COMO ADICCIÓN

El corazón enamorado permanece suave y sensible. Pero cuando usted está empeñado en conseguir esto o lo otro, se vuelve despiadado, duro e insensible. ¿Cómo puede amar a las personas cuando las necesita?
Solamente puede utilizarlas. Si yo lo necesito a usted para que me haga feliz, tengo que utilizarlo, tengo que manipularlo, tengo que buscar la manera de ganármelo. No puedo dejarlo ser libre. Solamente puedo amar a las personas cuando he liberado mi vida de las personas.
Cuando muero a la necesidad de las personas, entonces estoy en el desierto. Al principio se siente horrible, se siente solitario, pero si puede soportarlo por un tiempo, de pronto descubrirá que no está en absoluto solo. Está con la soledad, con el aislamiento, y el desierto comienza a florecer. Entonces por fin sabrá qué es el amor, qué es Dios, qué es la realidad. Pero, al principio renunciar a la droga puede ser muy duro, a menos que usted comprenda muy bien o haya sufrido lo suficiente. 

Haber sufrido es una gran cosa. Sólo entonces puede cansarse de todo. El sufrimiento debe usarse para acabar con el sufrimiento. La mayoría de las personas sencillamente siguen sufriendo.
Esto explica el conflicto que tengo a veces entre director espiritual y el de terapeuta. Un terapeuta dice: "Aliviemos el sufrimiento". El director espiritual dice: "Dejémosla sufrir; se cansará de esa manera de relacionarse con la gente, y, finalmente decidirá escapar de esta prisión de dependencia emocional de otros". ¿Ofreceré un alivio o extirparé el cáncer? no es fácil decidir.
Una persona arroja airadamente un libro sobre la mesa. Déjela que siga arrojándolo sobre la mesa. No le recoja el libro y no le diga que todo está bien. La espiritualidad es consciencia, consciencia, consciencia, consciencia, consciencia, consciencia. Cuando su madre se disgustaba con usted, no decía que algo le pasaba a ella, decía que algo le pasaba a usted; de otra manera no se habría disgustado. 

Pues bien, hice el gran descubrimiento de que si tú estabas disgustada, mamá, algo te pasa a ti. De manera que es mejor que controles tu ira. Es tuya, no mía. Si a mi me pasa o no me pasa algo, lo analizaré independientemente de tu ira. No me voy a dejar influenciar por tu ira.
Lo curioso de esto es que cuando yo puedo hacer esto sin sentimientos negativos hacia otro, también puedo ser muy objetivo respecto a mí mismo. Solamente una persona muy consciente puede negarse a recoger la culpa y la ira del otro, y decir: "Tienes una pataleta. Lo siento. Ya no tengo el menor deseo de rescatarte, y me niego a sentirme culpable". Yo no voy a odiarme por algo que hice. Eso es lo que se llama culpa.

No voy a alimentar un sentimiento negativo y a castigarme por algo que haya hecho, correcto o incorrecto, estoy dispuesto a analizarlo y a observarlo y a decir: "Bien, si hice algo malo, fue inconscientemente". Nadie hace el mal conscientemente, por esa razón los teólogos nos dicen muy bellamente que Jesús no podía hacer el mal. Eso me parece muy lógico, porque la persona consciente no puede hacer el mal.

La persona consciente es libre. Jesús era libre y porque era libre, no podía hacer nada malo. Pero como usted si puede hacer el mal, usted no es libre.

Despierta Antony de Mello

sábado, 14 de marzo de 2015

... SOLEDAD ... Tomado de; LO MEJOR DE ANTHONY DE MELLO


SOLEDAD
Dichoso el varón que soporta la prueba, porque, al salir airoso, recibirá la corona de la vida que el Señor prometió a los que lo aman. St 1, 12
Pensamientos •
La misma alegría y exaltación de cuando llega el amigo, es proporcional al miedo y al dolor de cuando se marcha... o cuando lo esperas y no viene... ¿Vale la pena? Donde hay miedo no hay amor y puedes estar bien seguro de ello.
No existen dificultades ante las otras personas. La única dificultad está dentro de ti. El problema no son los otros, sino tu forma de reaccionar ante ellos. Descubre por qué reaccionas de determinada manera. Así te volverás capaz de romper con tus ilusiones.
El responsable de tus enfados eres tú, pues aunque el otro haya provocado el conflicto, el apego y no el conflicto es lo que te hace sufrir.
Es el miedo a la imagen que el otro haya podido hacer de ti, miedo a perder su amor, miedo a tener que reconocer que es una imagen la que dices amar, y miedo a que la imagen de ti, la que tú sueñas que él tenga de ti, se rompa.
Todo miedo es un impedimento para que el amor surja.
Y el miedo no es algo innato sino aprendido.

Si lo comprendes todo, lo perdonas todo.
Y solo existe el perdón cuando te das cuenta de que, en realidad, no tienes nada que perdonar.
En realidad, nadie tiene la capacidad de ofenderte. Lo que te ofende es la forma en que interpretas el lenguaje.
Amor es pura gratitud, y nosotros nos ponemos condiciones. Y si nos ponemos condiciones a nosotros mismos, ¿cómo no vamos a ponérselas a los demás?
Convertimos eso que llamamos amor en un egoísmo refinado que utilizamos, o para darnos placer, o para evitar sensaciones desagradables, sensaciones de culpabilidad, o miedo al rechazo. Para evitar esto, comerciamos con lo que llamamos amor. Si somos capaces de ver esto y de llamar a las cosas por su propio nombre, ya vemos claro.
La más linda redención y libertad es experimentada cuando se deja a las otras personas solas, existiendo, amando y creciendo, y no imponiéndoles, interfiriendo y amoldando sus vidas.

Los hombres buscan y huyen de muchas cosas, y no entienden que, tanto lo que buscan fuera como aquello de lo que huyen, está dentro.
Cámbiate a ti mismo. Cuando cambies, las personas cambiarán. El problema no está del todo en ellas, sino en la forma en que interaccionas con ellas.
Sólo el día en que no nos importe lo que piensen de nosotros las personas, comenzaremos a saber amarlas como son y darles la respuesta adecuada.
El día en que cambies, cambiarán todas las personas para ti, y cambiará tu presente.
Entonces vivirás en un mundo de amor.
No hay pareja ni amistad que esté tan segura como la que se mantiene libre.
Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre. Los deseos te hacen siempre vulnerable.
Si a veces dices sí por no desilusionar a la gente, eso no es amor, es cobardía.
Un gran ejercicio para el amor es saber decir no.
Percibe qué fascinante es estar sin un solo amigo o consejero con quien contar.
Cuando ves la torpeza de los otros para ayudarte, descubres el Reino dentro de ti.
Nunca te enamoras por alguien. Te enamoras por las ideas esperanzadas y por los sentimientos agradables que creas con respecto a alguien.
Piensa en uno de los pasajes del Evangelio en que Jesús, después de despedir a la gente, se queda solo. ¡Qué hermoso es ese amor! Sólo el que sabe independizarse de las personas sabrá amarlas como son. La soledad es necesaria para comprenderte fuera de toda programación.
Piensa en alguna temporada en que te sentiste rechazado, desatendido o humillado.
A ver si consigues comprender la situación con realismo, mirándola con sinceridad, en profundidad; y puedes descubrir que, si tú no te dieras por ofendido, no existiría rechazo, ni humillación alguna.
El vacío que llevamos dentro hace que tengamos miedo de perder a las personas que amamos. Pero ese vacío se llena sólo con la realidad. Y cuando estás en la realidad ya no echas de menos nada, ni a nadie. Te verás libre y lleno de felicidad, como las aves.

Tú no puedes exigir a nadie que te quiera pero, en cuanto no seas exigente y sueltes los apegos, podrás reconocer cuántas personas te quieren así como eres, sin exigirte nada, y comenzarás a saber lo que es el amor.
Ejercicios •
Ponte frente a un amigo y dile: “Te dejo libre para que seas tú mismo, para tener pensamientos propios, para seguir tus inclinaciones, para entregarte a tus predilecciones, para vivir la vida de la forma que quieras. No tendré exigencias, no quiero que seas como yo deseo. No alimentaré expectativas con respecto a lo que tú debes ser o hacer en el futuro.”
Entra dentro de ti mismo con la imaginación.
Oscuridad y vacío interiores.
Muévete hacia el centro del ser.
Imagina que se ven allí diminutas llamas de amor que apuntan en dirección a Dios, o manantiales que brotan hacia arriba, o movimientos ciegos de amor.
Reflexiones •



La primera cosa que la educación debe dar a una persona es la capacidad de estar solo y el coraje de confiar en sus propios ojos, mente y corazón, observaciones, pensamientos y sentimientos. ¿Estás de acuerdo?
Piensa en todos los controles a los cuales te sometiste a causa de tu necesidad de compañía y aprobación de otras personas. Renunciaste a la libertad, a favor de tu comodidad. ¿Por qué? ¿Qué ganaste con eso?
Antes de cambiar a los demás, cambia tú. Limpia tu ventana para ver mejor. ¿Cómo lo harías?
Todos somos necesarios. El valor para tener en cuenta es ser feliz y buscar tu sitio en la vida. ¿Qué harías para lograrlo?
Para tu inspiración •
Tomado de;
LO MEJOR DE ANTHONY DE MELLO  ... SOLEDAD ...

sábado, 7 de marzo de 2015

LA VERDAD RESIDE EN ACTUAR DESDE EL CORAZÓN. AUTOMAESTRIA. ROBERTO CABRERA OLEA







LA VERDAD RESIDE

EN ACTUAR DESDE EL CORAZÓN


No hay mayor prisión que tratar toda una vida de actuar “bien” o “como se debe”, porque en ese intento no muestras nada, no te muestras a ti mismo, te ocultas aferrado a la imposible proyección de no ser amado, y eso…, eso es la muerte, pero aquella muerte inconsciente, aquella en que no se sabe que se está muerto y donde creemos que estamos vivos.


Nadie niega que se vive en la vida durante mucho tiempo en ese estado de aletargamiento, y que en algún momento se puede despertar…, es nuestro anhelo; pero es importante reconocer cómo nos aferramos al miedo a actuar en verdad, desde el corazón, porque de una u otra manera nos es más fácil negarnos y obedecer dictámenes que nos dicen que si nos ocultamos, que si dejamos para otro momento nuestra 
aparición en el mundo tal cual somos, tendremos la oportunidad de ser amados como creemos necesitarlo, esperando siempre que un externo, que otro que no somos nosotros mismos, nos entregue esa aprobación que significa a la larga ese cariño que creemos no tener en nuestro interior.


Vivir en verdad -escuchando y dejando que el corazón se exprese, y sin juicios a priori porque las normas nos enseñaron a actuar criticándonos- es ahora o nunca. Vivir en verdad es actuar desde el amor que reside en nuestro corazón, ya que en él no hay bueno ni malo, sólo hay un ser de luz que quiso conocer la experiencia de ser carne en un mundo de formas y olvido… El amor por uno mismo comienza a mostrársenos como la única forma de encontrar la verdad tan anhelada. La verdad que ya no encontraremos ni en los libros sagrados, ni en la súplica a un Dios visto como ese ente que nos mira desde lejos y desde afuera. Esa verdad tiene un único recipiente que tiene todo escrito y sin necesidad de palabras; ese recipiente que tanto criticamos, que tanto juzgamos, que tanto negamos deteriorándolo hasta la enfermedad, que tanto nos cuesta amar; ese recipiente que oculta esa verdad única y divina es quien 
lee y quien escribe, es nuestro acto más allá de la razón, es nuestro


cuerpo de carne que 
manifiesta el espíritu, es el alma única e irrepetible que decidió venir a vivir en plenitud esta vida logrando transformar el sueño del olvido en vida plena, consciente y feliz. Ese recipiente que contiene la verdad más alta que por eones la mente humana a buscado conquistar tiene tu nombre, en la aparente imperfección en la que crees encontrarte, e incluso en la incredulidad por estas palabras…, la duda muchas veces nos lleva al encuentro de la certeza porque le creemos tanto o más que a nosotros mismos. Si tan sólo creyésemos de la misma forma en nuestras intuiciones, en nuestro susurro que emana del corazón, no me creerías loco y no sentirías que te falta tanto para alcanzar el despertar. Ahora ya eres perfecto si así lo crees, y si te equivocas o dudas como sé que lo estás haciendo, pues bien, equivócate y duda con todas tus fuerzas para que sea el error más grande y mejor cometido de tu vida; y ese error hecho con ganas y sin miedo a errar te mostrará la verdad, porque hasta ese error nacido desde la pasión de ser te puede develar a Dios…, ya te podrás ver a la cara sin temor a reconocer tu esencia, ni bueno ni malo, tan sólo tú.

¿Verás oscuridad? Sin duda, porque Dios no tiene cara ni sello, sólo es, y reconocerás en esa oscuridad un tesoro de luz oculta, sólo verás el revés creado por la mente…, verás a fin de cuentas que no hay distinciones verdaderas entre esa luz y esa oscuridad, verás algo amable incondicionalmente.

Serás libre de una vez por todas. Más que pensar en sanar, en aprender, en crecer, en alcanzar la conciencia ampliada, y en meterte más conocimientos antes que conquistar sabiduría, lograrás estar en el mismo acto de ser fuera de tu prisión, lograrás sacudirte de tanto prejuicio y recién conocerás el verdadero amor que siempre has estado buscando, el único amor que te llevará a la verdad de ser, ese amor que sólo te puedes dar tú mismo y que te instalará ante tus propias respuestas. Eso es ante todo la automaestría: la libertad de ser en conciencia de amor. Ya que sabrás de ti, ya que no estarás dormido, te conocerás, no te negarás, y caminarás libre, perfecto en tu imperfección, perfecto en tu error apasionado, perfecto y poderoso como lo es Dios porque él no se juzga, ese no es su juego, y ya es tiempo que nosotros nos salgamos del juego del miedo a ser libres, para ser quienes somos plenos, para ser tú mismo.


No podemos pretender alcanzar la conciencia de la verdad si no nos exploramos y no nos dejamos aparecer tal cual somos. El misterio a develar y que se mostrará como esa verdad última, sólo reside en tu corazón y en el amor de permitirle expresarse libre, sonriente y feliz. En definitiva, la verdad es mucho más que un conocimiento, es el acto de un ser libre que pisa la Tierra sin miedo a ser.
Automaestria

Roberto Cabrera Olea